¿Qué es un podcast y por qué te interesa tener uno?

¿Por qué debo tener un podcast? | pomstandard.com

¿Podcast sí? ¿Podcast no? ¿Por qué?

Blogs, redes, podcasts, vídeos, infografías, mensajes en vivo… La variedad de contenido que se genera hoy en día es sobrecogedora.

¿Sabías que en 2020 se publican más de 500 millones de blogs en el mundo? ¿O que se tuitean 350,000 veces cada minuto y se comparten 300 millones de fotos en Facebook cada día?

Tremendo.

Intentar darse a conocer en Internet es como vivir uno de aquellos sueños en los que quieres hacerte oír ante un peligro aterrador, pero tus cuerdas vocales son incapaces de producir ningún sonido. Tú lo intentas, y lo vuelves a intentar, y levantas la mano, a ver si alguien te ve, pero nada. Eres invisible, inaudible e incomprensible.

¡Escribe contenido! te dicen… Más contenido… ¡Venga contenido! Y publica más, y más, ¡aunque tengas que dormir 3 horas al día!

¿Problema?

Que no se trata de escribir y punto. ¡Se trata de conectar! ¡De persuadir! ¡De conquistar!

Y por eso, aún y con esos artículos en el blog no consigues el alcance y las conversiones que buscas. ¿Entonces?

Entonces, tienes que recordar la regla del contenido:

  • El texto genera alcance
  • Los medios visuales generan compromiso
  • Y el podcasting genera confianza.

El texto de calidad, investigado, que soluciona un problema de tu audiencia, es la base de tu estructura. Pero, para conseguir relaciones más profundas y duraderas, necesitas algo más.

Por un lado, el formato visual del vídeo refleja tu personalidad, tus valores, tu autenticidad. Pero, el vídeo sufre una debilidad muy importante: el síndrome del “cerebro de pez”.

Se ha demostrado una y otra vez que la longitud ideal de un vídeo está por debajo de los 5 minutos. Debilidad compartida con el texto escrito.

¿Por qué?

Porque tanto la palabra escrita como el vídeo exigen algo del lector sumamente escaso en nuestra sociedad.

TIEMPO.

Además de TIEMPO, el vídeo y el texto exigen atención. Atención completa durante toda la lectura o toda la visualización del medio.

El Podcast es diferente. El Podcast es un medio mucho menos exigente,  no reclama la atención total del oyente.

Con el podcast el cliente no tiene que dejar todo lo que esté haciendo en ese momento y centrarse 100% en el texto o en el vídeo. No, al contrario, el podcast te dice: ¡Hooola buenos días, a ver hoy qué te gustaría escuchar?

Muy bien, y ¿dónde lo piensas escuchar? ¿Mientras conduces? ¿Paseas? ¿Corres? ¿Mientras le das a la bici elíptica?

Sin problema.

Y el podcast utiliza inteligentemente ese tiempo para hacer algo importantísimo. Algo, con lo que los otros medios se quedan cortos: el podcast conecta.

Con el podcast puedes mantener la atención del cliente durante mucho más tiempo, y de ahí surge una conexión personal mucho más potente. Y mucha más confianza.

El podcast conecta de una manera muy especial que ningún otro medio puede duplicar.

¿Por qué?

Porque, ¿no crees que hay muy pocas cosas en este mundo como el poder de la voz humana contando una historia? Esa intimidad, esa voz tan personal, el énfasis, las inflexiones… ¡Eso le da vida al contenido!

¿Tienes que dejarlo todo y empezar a publicar Podcasts? Depende de ti.

Que el podcast es uno de los mejores medios a tu disposición para conectar personalmente con tu oyente, de eso no cabe ninguna duda. Pero, tal y como nos cuenta Colin Gray, uno de los grandes del podcasting internacional, el podcasting tiene su lugar en cualquier embudo de ventas que se precie.

Pero nunca sólo. Siempre, acompañado de otro tipo de contenido.

Ten presente también que el podcast exige cierto conocimiento técnico y dedicación. Tienes que ser constante y perseverar. Porque cada semana (o cada dos semanas, o cada mes), tu oyente va a estar esperándote. Esperando tus historias, tus aventuras, tu conocimiento…

¿Te ves preparado/a? ¿Con ganas? Entonces, sí. El podcast, sí.