No des ni un paso sin un Naming perfecto para tu negocio

Cómo elegir el nombre perfecto para una empresa

¿Verdad que si fuese tu hijo/a te tomarías tu tiempo?

¿A que no le pondría el primer nombre que te pasase por la cabeza y “luego ya lo cambiamos si hace falta”?

¡Menudo caos mental para el pequeño/a y para las personas en su entorno!

¡Cuidado porque el nombre importa!

Y mucho.

¿No nos crees?

Esto es lo que dice la psicología:

La personalidad de una niña que nazca hoy será distinta dependiendo de si se llama Lucía (el más común en esta década, según el INE), Nicolasa (con un aire pasado de moda) o Shakira (exótico, fuera del santoral e infrecuente: solo 57 registros desde 2010).

Lo mismo que si a un niño le ponemos Daniel, Salustiano o Dylan.

Como mínimo, todos somos un poco conscientes de que la percepción que susciten, o al menos la primera impresión, cambiará.

De hecho, según el psicólogo Sergio García Soriano, portavoz del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, el nombre va a ser uno de los muchos factores que ayuden a moldear su carácter.

“Claro que puede afectar a la personalidad. Los nombres son la piel de las cosas. Es con lo primero que nos encontramos. En la relación social, el nombre envuelve a quien lo posee, y dependiendo del tipo de nombre que tenga va a generar una serie de expectativas y albergar determinadas connotaciones que van a definir parte de lo que los demás esperan de esa persona”.

Junto con nuestra apariencia física y nuestros modales, el nombre es nuestra tarjeta de visita. 

“Si la apariencia es el escaparate, el nombre podría ser el precio del producto, que te está dirigiendo hacia un lugar u otro”, añade este experto.

Pues, exactamente lo mismo sucede con el nombre de tu empresa. 

 

El nombre de tu empresa o la impulsa o la lleva directa al garete

Os habéis pasado con el titular, POM Standard. 

No, ¡que va en serio!

Cuanto mejor el nombre, mayores las posibilidades de causar una excelente primera impresión.

Mayores las probabilidades de que la otra persona te retenga en la memoria.

Y por defecto, mayores las probabilidades de éxito. 

Y por qué negarle lo mejor a tu negocio, ¿verdad?

Lo que quieres es darle las mejores posibilidades de triunfar, desde el primer día.

Te interesa allanar el camino, eliminar todo obstáculo que lo obstruya, y plantar las semillas del éxito exponencial.

Eso es lo que quieres.

Porque, compañero/as…

¡No está el horno para bollos!

Cada día se abren miles de negocios digitales (o no) que pueden representar competencia importante para tu propuesta.

Por eso, cuando lances tu negocio, es importante que analices detenidamente cómo vas a presentarte ante tu cliente ideal. 

Desde el nombre (naming) de tu negocio, hasta los colores de la marca, las tipografías que utilizas en el logo, la/s historia/s que cuentas, el contraste de colores en el botón de reserva…

Todo.

Cada elemento debe estar diseñado para establecer una conexión emocional positiva entre el cliente.

 

¿Cómo escoges un nombre que provoque ese efecto tan poderoso? 

  1. Ten muy, pero muy claro quién eres tú, quién es tu cliente, quién es tu competencia.

    ¡No sigas si te has quedado a medias tintas! ¡Vas a estar perdiendo tu tiempo!

  2. Investigación, brainstorming y mapas mentales.

    Tu misión es comunicar algo tan importante como tu historia y tu misión en una única palabra, y hacerlo de manera que generes intriga, conexión, emoción y finalidad.
    Así que, dedícale todo el tiempo necesario
    Si sigues el método “Trigger Brainstorming”
    ¿En qué consiste?
    Es un método que se suele practicar mejor en grupo:
    El “líder” del grupo pide a los participantes que generen el máximo número de propuestas posibles (que habrán obtenido investigando en internet o entrevistando a posibles clientes).
    Uno de los participantes expone sus ideas al grupo, y el grupo las utiliza como base para seguir obteniendo otras ideas.
    Y así sucesivamente, hasta encontrar el nombre aparentemente perfecto.

  3. Inquisición

Sí, inquisición.

Ahora hay que someter el escogido a un duro interrogatorio:

  • ¿Es fácil de recordar? ¿Es fácil de pronunciar? ¿Pegadizo?
  • ¿Genera Intriga?
  • ¿Provoca el tipo de emoción que queremos que provoque?
  • ¿Nos ayudará a establecer una conexión con el grupo demográfico que nos interesa?  ¿Cumple su función en el conjunto global del marketing del negocio?
  • ¿Es sonoro?
  • ¿Confunde?
  • ¿Es demasiado genérico? ¿Aburrido?
  • ¿Tiene algunas connotaciones negativas?
  • ¿Deja suficientes migas como para iniciar una conversación?
  • Y sobre todo, ¿está unido, representado y vinculado a una historia, a unos colores y a una experiencia?

Y ahora, hay que poner The One a prueba entrevistando a algunos miembros o grupos de vuestro publico ideal.

Toda la información que os proporcionen será valiosísima de cara a conocerles mejor, y os ayudará a conectar mejor en otros niveles igual de importantes que el naming.

¿Sí?

¿Lo tienes?

No te conformes con cualquier cosa.

No te tomes el naming a la ligera.

En el naming de tu empresa empieza no solo la experiencia de tu usuario, pero también de inversores potenciales.

Así que, ¡no des ni un paso más hasta tener el naming perfecto para tu negocio!

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